22 octubre, 2021 Sergio

Estructuras de acero, las más sostenibles

Cuando hablamos de materiales para la construcción en términos de sostenibilidad, eficiencia, reutilización o reciclaje, nos viene a la mente la madera o el aluminio. La madera por ser un material natural y el aluminio por su capacidad de reciclaje. Pero estos materiales, curiosamente, no son los que menos huella de carbono dejan.

También son pocos los que piensan en el acero como un material de bajo impacto medioambiental. Sin embargo, resulta que el acero es un material clave para reducir el impacto ambiental del desarrollo industrial, ahora y en el futuro. Por su eficiencia, su sostenibilidad y sus inmejorables cualidades.

En VALL una de nuestras grandes apuestas es mejorar la sostenibilidad y por ello cuidamos al máximo los procesos de diseño y producción de nuestras naves desmontables, así como la selección de los materiales que utilizamos en su fabricación y montaje. Nuestro compromiso con las empresas y clientes es el de crear espacios energéticamente eficientes. Y con el planeta, el de reducir la huella de carbono de nuestro sector y el sector de la construcción en general. En este sentido, el acero es un gran aliado. Por eso disponemos de un amplio catálogo de
naves desmontables de acero.

 

Descubre la relación que existe entre el acero, la eficiencia energética y la sostenibilidad.

Vall Estructuras de acero, las más sostenibles

1. Es fácil de reciclar.

¿Sabías que el acero es el material más reciclado en Europa? En buena parte, se debe a lo fácil y económico que resulta hacerlo. Además, puede reciclarse al 100% sin apenas pérdida de materiales. Este se debe a que es un material magnético, de modo que los restos de acero se pueden recoger con un electroimán y separarlo fácilmente del resto de residuos.

Actualmente, y teniendo en cuenta toda la producción mundial, el 90% del acero que se produce es reciclado. De hecho, cada segundo se reciclan 15 toneladas de acero en el mundo.

En el reciclado de envases de acero el 90% era el objetivo fijado para 2050, pero ya es una realidad en 2021 en algunos países europeos. Y en el total del acero reciclado, la media en Europa supera en un 10% la media mundial, llegando así al 50% del acero producido que procede del reciclaje.

Reciclarlo supone una reducción relevante de la huella de carbono en todo su proceso de producción, desde el proceso de obtener las materias primas y trasladarlas, hasta su fabricación. Y, por supuesto, al hacerlo reducimos la explotación de los entornos naturales del planeta.

Cabe destacar que, además, el acero reciclado es más ecológico y sostenible en su producción que el acero de nueva fabricación. No solo porque reaprovecha materiales que podrían considerarse desperdicios, ni por evitar la extracción de materias primas (que, de hecho, hace en un 90%). Sino porque en su fabricación se reduce el consumo energético y la necesidad de uso de un bien tan
preciado como es el agua.

Durante el proceso de producción del acero reciclado se utiliza un 80% menos de energía que al producir acero no reciclado. Y se reduce un 85% el consumo de agua.

2. Es resistente y perdurable.

Otro motivo por el que las estructuras de acero son las más sostenibles es por las propiedades del material. Su resistencia y durabilidad hacen que todo elemento fabricado con este material tenga una larguísima vida útil. Como se suele decir coloquialmente, y casi siempre con acierto, el acero es para toda la vida.

¿Qué implica esto? Que no apenas se necesitan reemplazos. No es necesario volver a producir un elemento nuevo (con el consumo energético y de recursos que eso implica) para sustituir al que está en uso. Así que esto reduce su huella de carbono.

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3. Facilita la eficiencia energética.

La mayor concienciación individual y colectiva sobre los retos medioambientales hace que particulares y empresas tomemos decisiones teniendo en cuenta también aspectos como la sostenibilidad. Y uno de ellos es buscar soluciones que mejoren la eficiencia energética.

Además, los espacios energéticamente eficientes consumen menos energía. Y eso supone una reducción de los costes en las empresas y en los domicilios particulares. La eficiencia energética de una nave industrial desmontable no depende directamente del acero que conforma su estructura.

La eficiencia energética depende, sobre todo, de las propiedades de la cubierta y los cerramientos. Una cubierta que permite el paso de luz solar, combinada con cerramientos bien sellados y aislantes, es clave para disminuir el consumo de luz, calefacción y refrigeración.

Sin embargo, una estructura altamente resistente que sufra menos ante eventos adversos es una ayuda indispensable para el correcto mantenimiento de los elementos que la recubren.

4. Cercanía, trayectos más cortos, transportes con menos huella de carbono.

Otra cifra interesante es que en Europa se recicla el 70% de los envases de acero que luego se utiliza para el consumo propio. Recordemos que casi todo el acero que usamos es reciclado, así que la materia prima no necesita desplazarse para abastecernos y vender nuestras estructuras por toda Europa y más allá. Está aquí mismo, en los elementos, piezas y estructuras que ya no utilizamos.

Así que, respecto a otros materiales, esta también es una gran diferencia. El acero forma parte de la economía circular y de cercanía: se fabrica aquí, se procesa aquí y su transporte se hace a través de trayectos más cortos que otros materiales de la construcción y la siderurgia. Y menos kilómetros implica menos combustible.

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5. Sigue evolucionando para ser aún más sostenible.

En las últimas décadas los productores de acero han logrado reducir la energía consumida para fabricar este material. De hecho, en la actualidad se necesita un 60% menos de energía que en 1960 para producir la misma cantidad de acero.

Además, cada vez son más los productores de acero que utilizan energías renovables para su producción. En todo el mundo. Y eso supone una reducción, cada vez mayor, de la huella de carbono del acero.

En VALL tenemos claro que las estructuras de acero son las más sostenibles. El acero es un material preferente para nosotros, en la construcción de las naves desmontables, se ajusta a nuestra misión y visión y nos ayuda a fabricar naves cada vez mejores.

Gracias al acero, en VALL podemos ayudar a las empresas a mejorar su eficiencia, su compromiso con el medioambiente y el bienestar de las personas.

 

Roger vall sales manager

 

Fuentes:

https://revistaconstruir.com/el-acero-es-uno-de-lo-materiales-mas-sostenibles-con-una-tasa-de-recuperacion-del-98/

https://www.concienciaeco.com/2014/07/11/acero-para-un-mundo-sostenible/

https://institutoasteco.com/asteco/el-acero-y-la-sostenibilidad/

https://unesid.org/iris2013/elacero.html

https://certificadodeeficienciaenergetica.com/blog/materiales-construccion-eficiencia-energetica/